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viernes, 16 de enero de 2026

Algunas víctimas en Nerja durante la Desbandá

Durante la Guerra de España (1936-1939), entre finales de enero y principios de febrero de 1937, las tropas fascistas presionaron intensamente puntos estratégicos de los alrededores de la ciudad de Málaga. El 7 de febrero entraron por la carretera de Colmenar. El coronel José Villalba, encargado de su defensa, abandona la ciudad con otros mandos militares y ordena la evacuación. El mando republicano traslada la Jefatura militar a Nerja en retirada. Las tropas fascistas los persiguen y bombardean Nerja.

No está suficientemente investigado aquel episodio en nuestro pueblo, pero lo que sí sabemos son los muertos que ocasionó aquel bombardeo enterrados en Nerja, según el Libro de Defunciones, Tomo 42, del Registro Municipal.

El 7 de febrero, el día del bombardeo, fallecen:

Rosalía Nogueras García, de 30 años, fallecida por heridas de casco de metralla en la calle Méndez Núñez.

José Iranzo Noguera, de 16 años, hijo de Rosalía, fallecido también por heridas de casco de metralla en su casa de la calle Méndez Núñez.

Manuel Iranzo Noguera, de 7 años, hijo de Rosalía, falleció por heridas de casco de metralla en su casa de la calle Méndez Núñez.

Rosalía Iranzo Noguera, de 3 años, hija de Rosalía, fallecida por heridas de casco de metralla en su casa de calle Méndez Núñez.

Carmen Cuesta Parra, de 71 años, fallecida por heridas de casco de metralla en la Plaza Cantarero.

Rafael Sánchez Acevedo, de 67 años, fallecido por heridas de casco de metralla en la Plaza Virrey Centurión, hoy Plaza de la Ermita.  

Seguro que ninguna victima formaba parte del mando militar republicano. Una madre y sus tres hijos en su casa. Una anciana en la Plaza Cantarero, y Rafael en la plaza de la Ermita. Inocentes todos.

Mientras tanto, la población malagueña y los miles de refugiados que acogía en ese momento, siguen una huida masiva y desordenada hasta Almería, ciudad que se mantenía aún republicana. A esa huida desesperada, desordenada e indefensa, la memoria colectiva le llama “la Desbandá” o "la Huia".

Conforme el éxodo avanza, se unen a los huidos los pobladores de los pueblos que van atravesando. Se estima que, según los últimos estudios, fueron 300.000 personas las que huyeron por la llamada carretera de la muerte. Toda esa población civil formada por ancianos, mujeres y niños, fue ametrallada por cielo, mar y aire sin compasión. Entre 5.000 y 10.000 personas murieron; sin embargo, conforme se avanza en las investigaciones sobre los hechos, las cifras de muertos aumentan.

Para hacernos una idea de la desesperación de los huidos, basta con repasar solo unos días los enterramientos en el Libro de Defunciones de Nerja. No solo de metralla y bombas murieron. Era el mes de febrero, hacía mucho frío, venían con poca ropa, se les rompían los zapatos, se les acabó la comida... Muchos murieron por enfermedades que seguramente en su casa no habrían contraído.

 Sólo por poner unos ejemplos, según el Libro de Defunciones de Nejra, el día 9 de febrero fallecen:

Miguel Escribano Olmo, de 2 años, venía de Bobadilla y murió de bronconeumonía.

Salvadora Álvarez Alarcón, de 10 años, de Nerja, falleció por heridas de casco de metralla en la carretera.

Carmen Ayllón Baena, de 2 años, de Bobadilla, falleció por bronconeumonía.

El día 10 de febrero:

Dolores Blanco López, de 3 años, de Casares, falleció por bronconeumonía.

Antonio Núñez Gallardo, de 14 meses, de Málaga, falleció por neumonía.

 Son los huidos de Málaga, perseguidos por aviones y barcos; bombardeados, cañoneados y ametrallados por el delito, sin duda, de ser pobres y débiles, y porque estaban indefensos.  


Dori Castillo Asociación Cultural 'Entre Cañas' 




domingo, 29 de enero de 2023

PROPUESTA CN-340 BARRANCO DE MARO: ESPACIO DE MEMORIA DEMOCRÁTICA

El pasado 26 de enero presentamos en el Museo de Nerja el libro-propuesta Antigua CN-340 del barranco de Maro: Espacio de Memoria Democrática, junto al vídeo documental Nerjeños en la Desbandá, debido al éxodo y bombardeo que sufrió la población civil malagueña en 1937 en su desesperada huída a Almería ante la inminente toma de Málaga por las tropas golpistas y sus aliados, episodio conocido popularmente como 'la Desbandá', al que una buena parte de la población de Nerja se sumó al paso por la localidad. 

Se trata de una propuesta realizada conjuntamente entre la Asociación Entre Cañas de Nerja y la asignatura Proyectos I de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Granada, que ha contado con la colaboración de la Fundación Rizoma, el proyecto I+D+i del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de la Universidad de Málaga, y destacados colaboradores en el campo del urbanismo, la arquitectura, el medioambiente, la historia, el turismo y las artes.

En base a las preguntas: ¿cómo realizar un monumento que no quede inmediatamente banalizado?, ¿cómo hacer para que un monumento sea útil y usado por la ciudadanía? y ¿cómo actuar para que el uso sea la conmemoración de los hechos que se recuerdan y del lugar en sí? intentó responder el curso. 

El resultado ha sido una propuesta respetuosa del lugar y de sus protecciones, de mínima intervención y fácil materialización, de bajo presupuesto y mantenimiento donde se utilizan recursos y materiales autóctonos que logran integrarse en el Sitio, evitando su alteración, y que recoge este libro de libre descarga:


CN340 Barranco de Maro. Esp... by Entre Cañas Nerja

 


Vídeo documental Nerjeños en la Desbandá

 

Con los testimonios de: 

José Gallardo Ortega, Mercedes Martín Muñoz, Ana Prieto Correa, Manuel Atencia García y José García Reyes


jueves, 21 de abril de 2022

Las mujeres, víctimas y protagonistas de la 'desbandá'

 

No creemos necesario detallar, pues es por muchos conocido, el terrible éxodo que vivieron casi 300.000 personas a principios de febrero de 1937 huyendo a la desesperada o en desbandada ante la llegada a la ciudad de Málaga del ejército sublevado franquista. El pánico colectivo que se vivió, comenzó cuando entre los meses de agosto y septiembre de 1936 caen las zonas republicanas de Archidona, Antequera y Ronda. Es entonces, cuando empezaron a llegar a la capital los primeros refugiados (unos 35.000), estos traían noticias aterradoras de la caída de sus pueblos, narraban los saqueos y asesinatos que llevaban a cabo las tropas sublevadas.

 

Mujer con sus niños en el pórtico de la Catedral de Málaga (ABC)

Principalmente, fueron las mujeres las que emprendieron la huida sin orden ni concierto ante los sucesos que escuchaban, pues muchas temían que serían, como en todas las guerras, las que más sufrirían la represalia del enemigo. Recordemos cómo Queipo de Llano arengaba por radio a sus tropas y las animaba a violar mujeres y exterminar a toda persona que pudiera resultar de izquierdas.

 

Foto: Hazen Sise

Los que huían marchaban mayoritariamente a pie y acarreaban en los más diversos bultos sus preciados bienes, muchas jóvenes cargaban de sus ajuares de novia que habían bordado con tanta ilusión. La gente iba abandonando sus posesiones según avanzaba por la única carretera sinuosa costera que existía entre las capitales de Málaga hacia Almería, donde se hallaba el Ejército Popular Republicano. Pasaron hambre, frío, agotamiento físico y psicológico bajo el continuo fuego de los barcos de guerra y de aviones que ametrallaban a la caminante columna de refugiados sin darles tregua ni de noche ni de día. La caravana humana inerme sufrió miles de bajas. Hay muchas fuentes documentales y testimonios que así lo testifican. Este fue uno de los episodios más dramáticos de la Guerra Civil Española que se conoce como la “Desbandá” o el “Crimen de la carretera de Málaga-Almería.”

En este éxodo masivo se encontraba un gran número de mujeres de todas las edades. Las mayores fueron madres y guías, las que buscaban el sustento de la familia, el elemento integrador de la unidad familiar procurando que no se perdiera ninguno de sus miembros, protegiendo a sus hijos y a los ancianos, fueron las cuidadoras de los enfermos y heridos durante aquella angustiosa huida.

 

Foto: Robert Capa

Las mujeres en este éxodo tuvieron un papel vertebral como protectoras y pilar fundamental como sostenedoras cotidianas de la supervivencia de los huidos. Organizando, alimentando, curando y animando a los más desprotegidos. Sin los miles de mujeres anónimas tenaces e incansables en aquella marcha de febrero de 1937, el número de víctimas y el grado de sufrimiento habría alcanzado límites inimaginables y el mismo logro de alcanzar la zona republicana se hubiese puesto en peligro. Cuando llegaron a Almería las mujeres se enfrentaron a las autoridades civiles de cara a conseguir unas condiciones mínimamente dignas de habitabilidad, no para ellas, sino para su familia. Muchas eran viudas o desconocían el paradero de sus esposos y familiares.

 

Foto: Hazen Sise

Hacemos nuestro este texto de Juan Francisco Colomina “las mujeres fueron víctimas y protagonistas de las barbaridades de la guerra. Pero también fueron heroínas de lo cotidiano, luchadoras contra la resignación y la imposición de un modelo de mujer encorsetado. Muchas de aquellas mujeres que marcharon del horror jamás volverían a sus casas ni a ver a hijos y esposos; lo perdieron todo. Y, aun así, siguieron su propio camino conforme a su pensamiento, ideas y voluntades.” 

Ha de mantenerse el recuerdo de estas mujeres que protagonizaron “La Desbandá” y lo dieron todo en aquel genocidio, es un acto de justicia y un reconocimiento a su valentía que no puede quedar en el olvido.

Vicky Fernández, Asociación Cultural 'Entre Cañas'


Fotos: Robert Capa



jueves, 17 de marzo de 2022

El puente del barranco de Maro

La Asociación Cultural 'Entre Cañas' ha elegido como primer tema a abordar el estado en que se encuentra el puente del barranco de Maro, porque en él confluyen los objetivos que nos hemos marcado: la recuperación de la Memoria Histórica, la defensa del Patrimonio Cultural y la denuncia ante las administraciones y el pueblo de Nerja sobre el lamentable estado que presenta gran parte de nuestro patrimonio.

 

 


 

 

 El puente del barranco de Maro se encuentra en el tramo de la antigua carretera N-340 Málaga-Almería que, pasado el punto kilométrico 294, supera el espectacular barranco de Maro. Sobre los datos históricos y técnicos de su construcción da buena cuenta el historiador Francisco Capilla en su blog, por tanto, nos limitaremos a señalar la importancia que tiene como Patrimonio Cultural y Lugar de Memoria Histórica.

 

Durante la década de 1980, debido al incremento de vehículos y el desarrollo del turismo, se realizaron mejoras en la carretera N-340 modificándose algunos trazados. En Nerja se construyó un nuevo viaducto para atravesar el barranco, quedando el antiguo tramo, de 930 metros, y el puente antiguo como vía urbana. Cedido al Ayuntamiento de Nerja en 2007, en virtud de la Orden de 23 de julio de 2001 y alejada de la ruta turística, fue condenado al olvido.

 

La despreocupación y la falta de interés patrimonial de nuestras autoridades han ocasionado su deterioro creciente, especialmente durante la última década. El expolio al que ha sido sometido parte de los pretiles de seguridad, unido a algunas prácticas desaprensivas y peligrosas, como el puenting, han supuesto algunas pérdidas irreparables. El firme de la carretera presenta gran deterioro, con presencia de abundantes baches y algunas malas reparaciones que lo hacen muy irregular para el tránsito rodado, a pesar de que al superar el puente en dirección a Maro, forma parte de un elemento de comunicación viaria original del Sitio Histórico de Maro. Por ello, las actuaciones que se debieron hacer o se hagan en el futuro "deben ser coherentes con su naturaleza patrimonial, utilizando para cualquier reparación los materiales originales", según la Delegación Territorial de Cultura de Málaga. Algo que nunca se ha tenido en cuenta.

 

 

 



La Obra Pública ha sido, hasta hace muy poco tiempo, considerada sólo desde el punto de vista utilitarista y práctica, lo que ha dificultado que las administraciones y la sociedad se sensibilicen con su valor patrimonial y abandonen buena parte de estos bienes cuando dejan de ser utilizados. No obstante, la creciente sensibilidad social respecto a los temas del medio ambiente y el paisaje, la concienciación de la opinión pública sobre la conservación del patrimonio, unido a la búsqueda de señas de identidad cultural, han dado lugar a una creciente preocupación por su recuperación patrimonial. Recientemente, un grupo de Ingenieros de Caminos y profesionales de distintas disciplinas han puesto en marcha un Plan Nacional de Patrimonio de la Obra Pública y están organizando programas, proyectos de investigación, foros, exposiciones o publicaciones científicas orientadas a la conservación, análisis, concienciación y puesta en valor del patrimonio de la ingeniería civil.

 

 

 

 


Pero, además de su valor patrimonial como Obra Pública, todo el antiguo tramo de la CN-340 fue declarado Lugar de Memoria Histórica de Andalucía en 2012 por Consejo de Gobierno, así como todos los tramos conservados de la antigua carretera desde Málaga a Almería, por el paso de cientos de miles de personas que fueron allí bombardeadas, ametralladas y perseguidas por las tropas fascistas, nazis y franquistas que tomaron Málaga en febrero de 1937 durante la guerra de España. Esta carretera fue el escenario de una auténtica masacre, de un genocidio nunca visto hasta esa fecha. No existe en la historia de Nerja un episodio tan atroz, infame y descarnado como este. Motivo por el cual merece ser considerado Monumento a la Memoria, haciéndose necesaria su restauración, conservación y puesta en valor. 

 

Muchos son los trabajos audiovisuales que recurren al antiguo trazado de la CN-340 y al puente por su carácter evocador del crimen de la carretera Málaga-Almería, por ejemplo: 

 

Pantalones a la luna, de Paula García-Pozuelo Ahijón. 

Málaga 1937, la carretera de la muerte, de Juan Madrid.

 

En 2014, la Asociación La Volaera organizó unas jornadas de Memoria Histórica bajo el título "1937, Nerja en el camino de la desbandá" con dos conferencias en el Museo de Nerja. La primera del artista visual e investigador Rogelio López Cuenca, y la segunda del historiador memorialista José María Azuaga Rico. Las jornadas culminaron con una marcha, realizada por primera vez en Nerja, hasta el puente del barranco de Maro, donde se leyó un testimonio de una de sus protagonistas. Desde entonces, cada año se repite, reivindicándolo así como Lugar de Memoria Histórica.

 

 

 



El valor paisajístico, natural y evocador del barranco es extraordinario. El paisaje, que antaño se valoraba como arte pictórico o de jardines, ha adquirido una categoría patrimonial como producto mismo de actividades sociales, económicas, históricas y culturales, que dan forma al territorio y es el marco formal y simbólico de cualquier bien cultural. El puente del barranco de Maro, situado entre el Bien de Interés Cultural de Maro y el histórico Pago de las Mercedes, forma parte de un territorio que, por todos sus valores merece ser considerado Patrimonio Cultural de Andalucía, y no son pocos los expertos que así lo consideran

La UNESCO describió el Patrimonio Cultural en la Convención de París de 1972 como el conjunto de monumentos, grupos de construcciones o bienes, con valor histórico, arqueológico, científico, etnológico o antropológico. Sin embargo, en la actualidad ha ampliado su reconocimiento como producto de la creatividad humana que no se limita a la percepción historicista, generalista y materialista del pasado, sino que han sido insertadas también las expresiones inmateriales y la diversidad, vinculándolo a las personas, sus relaciones con el entorno, con los objetos y con el tiempo.  

 

El puente del barranco de Maro y su entorno son un tesoro abandonado que debe ser valorado, en primer lugar por la comunidad, y a partir de ahí demandar a las autoridades, administradoras de nuestros impuestos, lo que vale la pena cuidar y poner en valor.

 

Ni siquiera los gobiernos municipales tienen todo el conocimiento sobre como actuar con el Patrimonio, se basan en demandas, opinión pública y expectativas de voto. Quienes deciden qué es patrimonio no son expertos ni políticos, sino toda la sociedad en cuanto lo demanda como tal.

 

En nuestras manos está.

 

Dori Castillo Delgado,  Asociación Cultural 'Entre Cañas'

 

 

Galeria:

 

 

Deperfectos por la práctica de puenting

Estado del firme y acumulación de aguas

Desplazamiento de los pretiles

Localizados al menos tres elementos debajo del puente