La Asociación Cultural 'Entre Cañas' ha elegido como primer tema a abordar el estado en
que se encuentra el puente del barranco de Maro, porque en él confluyen los
objetivos que nos hemos marcado: la recuperación de la Memoria Histórica, la
defensa del Patrimonio Cultural y la denuncia ante las administraciones y el
pueblo de Nerja sobre el lamentable estado que presenta gran parte de nuestro
patrimonio.
El puente del barranco de Maro se encuentra en el tramo de la antigua carretera N-340 Málaga-Almería que, pasado el punto kilométrico 294, supera el espectacular barranco de Maro. Sobre los datos históricos y técnicos de su construcción da buena cuenta el historiador Francisco Capilla en su blog, por tanto, nos limitaremos a señalar la importancia que tiene como Patrimonio Cultural y Lugar de Memoria Histórica.
Durante
la década de 1980, debido al incremento de vehículos y el desarrollo del
turismo, se realizaron mejoras en la carretera N-340 modificándose algunos
trazados. En Nerja se construyó un nuevo viaducto para atravesar el barranco,
quedando el antiguo tramo, de 930 metros, y el puente antiguo como vía urbana.
Cedido al Ayuntamiento de Nerja en 2007, en virtud de la Orden de 23 de julio
de 2001 y alejada de la ruta turística, fue condenado al olvido.
La
despreocupación y la falta de interés patrimonial de nuestras
autoridades han ocasionado su deterioro creciente, especialmente durante
la última década. El expolio al que
ha sido sometido parte de los pretiles de seguridad, unido a algunas
prácticas
desaprensivas y peligrosas, como el puenting,
han supuesto algunas pérdidas irreparables. El firme de la carretera presenta
gran deterioro, con presencia de abundantes baches y algunas malas reparaciones
que lo hacen muy irregular para el tránsito rodado, a pesar de que al superar
el puente en dirección a Maro, forma parte de un elemento de comunicación
viaria original del Sitio Histórico de Maro. Por ello, las actuaciones que se
debieron hacer o se hagan en el futuro "deben ser coherentes con su naturaleza patrimonial, utilizando para
cualquier reparación los materiales originales", según la Delegación
Territorial de Cultura de Málaga. Algo que nunca se ha tenido en cuenta.

La Obra Pública ha sido, hasta hace muy
poco tiempo, considerada sólo desde el punto de vista utilitarista y práctica,
lo que ha dificultado que las administraciones y la sociedad se sensibilicen
con su valor patrimonial y abandonen buena parte de estos bienes cuando dejan
de ser utilizados. No obstante, la creciente sensibilidad social respecto a los
temas del medio ambiente y el paisaje, la concienciación de la opinión pública
sobre la conservación del patrimonio, unido a la búsqueda de señas de identidad
cultural, han dado lugar a una creciente preocupación por su recuperación
patrimonial. Recientemente, un grupo de Ingenieros de Caminos y profesionales
de distintas disciplinas han puesto en marcha un Plan Nacional de Patrimonio de
la Obra Pública y están organizando programas, proyectos de investigación, foros,
exposiciones o publicaciones científicas orientadas a la conservación,
análisis, concienciación y puesta en valor del patrimonio de la ingeniería
civil.

Pero, además de su valor patrimonial como Obra Pública, todo el antiguo tramo de la CN-340 fue declarado Lugar de Memoria Histórica de Andalucía
en 2012 por Consejo de Gobierno, así como todos los tramos conservados
de la antigua carretera desde Málaga a Almería, por el paso de cientos
de miles de personas que fueron allí bombardeadas, ametralladas y
perseguidas por las tropas fascistas, nazis y franquistas que tomaron
Málaga en febrero de 1937 durante la guerra de España. Esta carretera
fue el escenario de una auténtica masacre, de un genocidio nunca visto
hasta esa fecha. No existe en la historia de Nerja un episodio tan
atroz, infame y descarnado como este. Motivo por el cual merece ser
considerado Monumento a la Memoria, haciéndose necesaria su
restauración, conservación y puesta en valor.
Muchos son los trabajos audiovisuales que recurren al antiguo trazado de la CN-340 y al puente por su carácter evocador del
crimen de la carretera Málaga-Almería, por ejemplo:
Pantalones a la luna, de Paula
García-Pozuelo Ahijón.
Málaga 1937, la carretera de la muerte, de
Juan Madrid.
En 2014, la
Asociación La Volaera organizó unas jornadas de Memoria Histórica bajo el
título "1937, Nerja en el camino de la desbandá" con
dos
conferencias en el Museo de Nerja. La primera del artista visual e
investigador
Rogelio López Cuenca, y la segunda del historiador memorialista José
María
Azuaga Rico. Las jornadas culminaron con una marcha, realizada por
primera vez en Nerja, hasta el puente del barranco de Maro, donde se
leyó un testimonio de una de sus protagonistas.
Desde entonces, cada año se repite, reivindicándolo así como Lugar de
Memoria Histórica.

El valor paisajístico, natural y evocador del
barranco es extraordinario. El paisaje, que antaño se valoraba como arte
pictórico o de jardines, ha adquirido una categoría patrimonial como producto
mismo de actividades sociales, económicas, históricas y culturales, que dan
forma al territorio y es el marco formal y simbólico de cualquier bien
cultural. El puente del barranco de Maro, situado entre el Bien de Interés
Cultural de Maro y el histórico Pago de las Mercedes, forma parte de un
territorio que, por todos sus valores merece ser considerado Patrimonio
Cultural de Andalucía, y no son pocos los expertos que así lo consideran
La UNESCO
describió el Patrimonio Cultural en la Convención de París de 1972 como el
conjunto de monumentos, grupos de construcciones o bienes, con valor histórico,
arqueológico, científico, etnológico o antropológico. Sin embargo, en la
actualidad ha ampliado su reconocimiento como producto de la creatividad humana
que no se limita a la percepción historicista, generalista y materialista del pasado,
sino que han sido insertadas también las expresiones inmateriales y la
diversidad, vinculándolo a las personas, sus relaciones con el entorno, con los
objetos y con el tiempo.
El puente del barranco de Maro y su entorno son un tesoro abandonado que debe ser valorado, en
primer lugar por la comunidad, y a partir de ahí demandar a las autoridades,
administradoras de nuestros impuestos, lo que vale la pena cuidar y poner en
valor.
Ni siquiera
los gobiernos municipales tienen todo el conocimiento sobre como actuar con el
Patrimonio, se basan en demandas, opinión pública y expectativas de voto.
Quienes deciden qué es patrimonio no son expertos ni políticos, sino toda la
sociedad en cuanto lo demanda como tal.
En nuestras
manos está.
Dori
Castillo Delgado, Asociación Cultural 'Entre Cañas'
Galeria:
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Deperfectos por la práctica de puenting
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Estado del firme y acumulación de aguas
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Desplazamiento de los pretiles
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Localizados al menos tres elementos debajo del puente
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